Ceses, traslados y despidos de funcionarios y contratados, incluso algunos procedentes de la anterior etapa del PP, es una constante en todas las consejerías del Gobierno de Diego
El Gobierno del PP, que preside Ignacio Diego, está llevando a cabo una ‘limpieza étnica’ sin precedente en la Administración Pública. Ceses, traslados y despidos de funcionarios y contratados, incluso algunos procedentes de la anterior etapa del PP, es una constante en todas las consejerías. La última muestra de esta actitud sectaria sin medir las consecuencias se ha producido en Valdecilla. La no renovación de la comisión de Servicios a la ex consejera de Sanidad Charo Quintana, en contra de lo criterios clínicos, ha puesto en peligro el funcionamiento de la antigua Cagiga. En el último momento, y ante el problema asistencial planteado al no haber ginecólogo para atender la agenda programada y las personas citadas, la Consejería que dirige María José Sáenz de Buruaga, autorizó la contratación de una nueva ginecóloga, con el coste añadido que supone en los actuales tiempos de crisis y recortes.
La Administración dispone de un mecanismo organizativo para reforzar determinadas actuaciones o hacer frente a necesidades puntuales que son las comisiones de servicio. Concluida la tarea encomendada el funcionario retorna a su puesto de origen. Pues bien en la anterior legislatura, la Consejería de Sanidad, de acuerdo con la dirección del Hospital Valdecilla, propuso a varios profesionales de Primaria, de la zona Torrelavega y de otros servicios de salud, poner en marcha en el citado hospital proyectos que el Servicio Cántabro de Salud (SCS) consideraba prioritarios. Para que los profesionales seleccionados pudieran realizar ese trabajo en Valdecilla se recurrió a la comisión de Servicios. Se trataba de un proyecto de modernización de determinados servicios del Hospital Valdecilla y las autoridades sanitarias eligieron a los profesionales que entendían más cualificados para llevar a cabo la tarea encomendada.
Uno de esos profesionales seleccionados fue la ginecóloga, con plaza en el Hospital Sierrallana de Torrelavega, Charo Quintana, que en el primer gobierno de coalición PSOE-PRC había ejercido el cargo de consejera de Sanidad. A Quintana se le propuso crear, a partir de la antigua Cagiga un Centro de Salud Sexual y Reproductiva moderno y capaz de dar respuesta a las exigencias de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción voluntaria de embarazo y a la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva del Sistema Nacional de Salud. También se le propuso colaborar en el proyecto de humanización de la atención al parto y al nacimiento.
El pasado mes de septiembre, ya con el nuevo Gobierno del PP, el jefe de servicio de ginecología, doctor Schneider y el jefe de Obstetricia doctor De Miguel, reciben instrucciones del director gerente de Valdecilla, Cesar Pascual, en el sentido de que no se va a renovar la comisión de servicios de la doctora Quintana que finaliza el 30 de septiembre. Pascual añade que es una decisión que no se ha tomado en Valdecilla y aunque no lo concreta todo hace pensar ha que ha sido una orden transmitida directamente desde el despacho de la consejera, Sáenz de Buruaga. Ésta, cuando estaba en la oposición, y Quintana habían mantenido duras polémicas parlamentarias en la primera legislatura de Gobierno de coalición.
Según ha podido saber este diario digital los dos jefes de servicio citados plantearon su disconformidad con la medida, argumentando que la doctora Quintana era necesaria en el paritorio y que la actividad que se realiza en La Cagiga es importante y muy sensible. Trasmiten al director gerente de Valdecilla que se creará un problema asistencial grave al no poder destinar a ningún otro profesional a las tareas asistenciales y organizativas que se venían realizando en La Cagiga. Solicitan, por tanto, a Cesar Pascual que se reconsidere la decisión o, al menos, se posponga hasta encontrar una alternativa viable.
La renovación de la Comisión de Servicios había sido informada favorablemente por el todavía director médico de Valdecilla, Rafael Tejido, actualmente cesado en el cargo. Sin embargo, el día 29 de septiembre se comunica oficialmente al doctor De Miguel y a la doctora Quintana la decisión de la no renovación de la comisión de servicios adoptada por el gerente del Hospital, Cesar Pascual. Ante el probable problema asistencial que se plantearía al no haber ginecólogo para atender la agenda programada y las personas citadas en La Cagiga, la doctora Quintana contactó al día siguiente con la responsable subdirectora del área quirúrgica, Rosana García, y le plantea la perentoria necesidad de encontrar una solución urgente ya que La Cagiga se quedará sin ginecóloga responsable a partir del lunes día 3 de octubre. Tras esa conversación se reúne el nuevo director médico, el doctor Rebanal y la doctora Garcia con el jefe de obstetricia, doctor De Miguel, para analizar las distintas opciones: o se anulan las agendas y se deja un número importante de personas sin atender o se cubre la plaza mediante una nueva contratación, al no existir en el servicio de Ginecología del hospital personal disponible que pueda sustituir a la doctora Quintana.
Finalmente, de prisa y corriendo se localiza a una especialista, que terminó su formación este año, y que ha sido contratada para sustituir a Quintana en La Cagiga.