Recibir boletín electrónico
RSS
Carta de Rajoy a los españoles
Estimado compatriota: permítame que me dirija personalmente a usted en estos momentos de confusión y dudas sobre la situación económica de España y de los españoles. Creo que la sinceridad en momentos tan críticos como estos debe ser norma fundamental de las relaciones de gobernantes y ciudadanos. Quiero, en primer lugar, hacerle una confesión sincera: nunca pensé que la crisis sería tan profunda. No lo pensé cuando estaba en la oposición y no lo imaginé cuando llegué al Gobierno. En la oposición, ciertamente, presioné todo lo que pude al gobierno socialista porque estaba convencido de que la llegada al Gobierno de España de mi equipo, serviría inmediatamente para serenar a los mercados y recuperar la confianza del mundo. No ha sido así: la crisis no necesitaba cambiar personas, necesitaba cambiar las políticas económicas de forma rotunda.

Hoy me siento en parte identificado con mi antecesor, el expresidente Rodríguez Zapatero.

Ciertamente, es mi gobierno el que ha empezado a dar pasos para resolver los problemas de España, pero ni han sido lo bastante decididos, ni estoy seguro que todos hayan sido en la buena dirección.

Hoy, cuando le escribo esta carta personal, nos debemos preparar para afrontar una semana que seguramente va a definir nuestras posibilidades de bienestar económico para muchos años.

Déjeme que le cuente unas pocas cifras y unas determinadas actitudes que son las que me han convencido que nos va a costar mucho más de lo que yo creía el salir de la crisis.

Las deudas de España son unos 780.000 millones de euros. No intente alcanzar a entender semejante cantidad de euros: a mí también me cuesta comprenderla. Sólo piense que es igual que el 70% de todo lo que produce nuestro país en un año. Y esta barbaridad la debemos todos: el Estado, los ayuntamientos, las Comunidades Autónomas, las grandes y las pequeñas empresas y también la inmensa mayoría de las familias que están pagando un piso o un coche.

En este proceso de endeudamiento que ahora se nos muestra dificilísimo de atender, hay una pieza fundamental hoy, como ayer, como mañana: los bancos. Nuestros bancos (especialmente los procedentes de Cajas de Ahorros reconvertidas) son acreedores de cantidades muy importantes que todos sabemos que no van a cobrar. Son pisos, terrenos, naves industriales etc. cuyos dueños -a su vez- saben que no podrán venderlos en los plazos acordados.

Una pieza fundamental en el funcionamiento de nuestra vida económica: los bancos, están con problemas muy difíciles de resolver con nuestros solos medios económicos. Este gobierno ha decidido pedir ayuda a la Unión Europea.

En mi opinión, la Unión Europea ha respondido rápidamente a nuestra petición de ayuda, pero esa misma rapidez ha generado algunos problemas. Por ejemplo: hoy no puedo contarle a usted ni qué cifra de ayuda necesitan nuestros bancos, ni qué condiciones nos ponen para devolver esos recursos. También esto hace más complicado que los mercados confíen en nosotros, lo sé, pero o aceptaba antes de las elecciones griegas una declaración de intenciones o la Unión Europea amenazaba con no darnos ese apoyo imprescindible.

Entiendo perfectamente sus sentimientos patrióticos, pero cuando se debe el 70% de la casa, el 70% de lo que come, el 70% de las escuelas, el 70% de las carreteras y el 30% de nuestros bancos valen casi cero, es mejor dejar el orgullo a un lado e intentar negociar con habilidad unas ayudas imprescindibles.

Estimada señora, estimado señor: le aseguro que hoy no tengo soluciones para el problema económico que nos aflige. Ni creo que nadie las tenga. Pero sí puedo darle alguna esperanza razonada.

En primer lugar, de esta crisis jamás saldremos nosotros solos: o salimos junto a los países europeos e incluso con la ayuda de los países de fuera de la UE, o no saldremos hasta dentro de lustros. En segundo lugar, es preciso reconocer (y actuar en consecuencia) que somos un país un 20% más pobre (o menos rico) que hace unos pocos años. Cuando se es más pobre (o menos rico) todo tiene que bajar: los pisos, los sueldos, las rentas, los precios en general. Y eso es el difícil trabajo que quiero emprender inmediatamente explicando, primero, las cosas mediante esta carta personal.

Tenemos que ser capaces de reducir todo porque, de lo contrario, la deuda seguirá creciendo hasta la quiebra total de España. Hay que reducir el Estado, hay que reducir los costes públicos y privados, hay que fomentar la creación de empresas, hay que exportar más. Y hay que garantizar a nuestros acreedores que seremos capaces de devolver hasta el último euro que debemos.

Estimada señora, estimado señor: seguro que no va usted a aplaudir este programa, pero espero que lo entienda. Con eso seguiría trabajando decididamente en la difícil tarea que me espera.

Atentamente.

Mariano Rajoy Brey

Presidente del Gobierno

Luis Solana es militante del PSOE. (Artículo publicado en elplural.com)
Con viento sur / Víctor Gijón
Diego tiene pendiente un expediente de responsabilidad personal por haber defraudado a Hacienda siendo alcalde de El...
Se dice se cuenta
Intervención de Pedro Sánchez en el Congreso
Con firma / Víctor Gijón
VG
Lo peor de ciertas actitudes triunfalistas, de las que esta semana hemos tenido ejemplos vomitivos tanto desde el Gobierno regional como el nacional, no es sólo que resulten un...
Editorial
Recuperar la dignidad institucional de Cataluña es necesario para abrir un espacio de negociación. Sin Pujol no habría Mas, y sin el aval del expresident no hay operación soberanista con vocación...
Top Formacion
El tiempo
Aquí TV
Diego en Sierrallana: Regresa el 'pisapuros'
Galería de imágenes

Protesta ante el Parlamento de afectados Renta Social Básica

Teresa Noceda y Julio Bartolomé

Diego junto a miembros del Grupo Popular

Diego y Mazas en el banco del Gobierno

Escaños del Grupo Socialista

Juan Guimerans interviene en el Pleno

Rafael Pérez Tezanos interviene en el Pleno

Carlos Bedia interviene ante el Pleno

Miguel Ángel Palacio interviene en el Pleno

Escaños Grupo PRC

Javier López Marcano interviene en el Pleno

Luis Carlos Albalá interviene en el Pleno

Vídeo del día
El deshielo podría acabar con Marbella y Benidorm