Recibir boletín electrónico
RSS
Punto de mira
Otro dislate del alcalde de Santander
SJesús Lobato de Blas
SJesús Lobato de Blas
Jesús Lobato de Blas
 
La pantomima etarra -y si quieren morirse de hambre, respetemos su voluntad- ha hecho dispararse algunos de los consabidos dislates del PP. Rectifico: no del PP, sino de algunos torpes pelmazos del PP, los de siempre, que, posiblemente henchidos de fervor democrático, cuyo verdadero alcance desconocen, han mantenido campanudamente, ante estratégicos micrófonos, eso tan bonito y manido, como poco practicado: “En un estado democrático y de derecho la ley debe cumplirse siempre. No hay otra opción”.

Desconozco si el alcalde de Santander ha sido uno de los que explícitamente lo ha dicho o no, aunque no me extrañaría; pero lo malo del asunto es que su conducta política, categórica y palmariamente, lo desmiente. Y me explico.

Santander, este querido y sufrido Santander nuestro, en este caluroso agosto de la crisis, que afortunadamente ya agoniza, se ha convertido en un caos circulatorio y “aparcatorio” de colosales proporciones y en el que, con la presunta aquiescencia del alcalde –otra posibilidad sería inexplicable–, los agentes de la policía municipal, unidades motorizadas incluidas, parecen estar en huelga de multas caídas. Seguro que a más de uno le parecerá bien, pero a mí, igual que el turbio y lamentable asunto del alcalde de Marinaleda, ¡me parece fatal!.

A los ciudadanos de esta querida y sufrida Santander, repito, nos han subido los impuestos municipales hasta cotas inalcanzables: baste el ejemplo del IBI, que pagamos a primeros de junio, y que fue sobrecogedor.

Ya sé que hace falta recaudar, lo sé bien, pero semejante necesidad hace más notorio, sorprendente e indignante que en este horrible mes de agosto –el verano completo, en realidad– todos los imbéciles incívicos puedan aparcar sus coches, o lo que sea, dónde les venga en gana, sin que un deseable y añorado agente de la policía municipal les extienda la correspondiente “receta” sancionatoria. ¡Estamos hartos!

En definitiva, que nuestro alcalde, el alcalde de esta querida y sufrida Santander nuestra, parece considerarse por encima de la ley, la cual aplica según en qué temporada y únicamente, también según parece, con arreglo a su voluntad. Su impune arbitrariedad posiblemente encuentre su base y fundamento en que, como bien sabe y le consta, para pagar ya estamos los de siempre.

Señor alcalde de Santander, con el respeto democrático que sea debido –el que lo sea–, ¡rectifique o váyase a paseo! Amén.
Con viento sur / Víctor Gijón
Al presidente Diego no le parece preocupante que de cada diez contratos nuevos que se firman en Cantabria nueve de...
más información
Se dice se cuenta
PP: Campaña anti PSOE
Y la respuesta de las JJ SS de Valencia
Con firma / Víctor Gijón
VG
Reclama el presidente Diego su derecho a seguir criticando la gestión del anterior Gobierno y los modos y maneras de algunos de sus miembros (Marcano, por ejemplo). No seré yo...
Top Formacion
Editorial
El problema de Francia es el empleo y el crecimiento, no el déficit. Todo recuerda a lo que sucedió en España a partir del 9 de mayo de 2010, cuando Zapatero dio un giro copernicano a su política...
El tiempo
Aquí TV
Vuelve 'Heraldo de Madrid', 75 años después de su cierre por los falangistas
Galería de imágenes

Los dos equipos con la bandera de Cantabria

Saludo entre los equipos

El Racing al ataque

El Racing al ataque

El Racing dispara a puerta

El Racing al ataque

Diaparo del Racing a puerta

La defensa del Tropezón

Jugada del Racing

Ataque del Racing

Francisco Fernández sigue el encuentro

Ataque de Koné

Ataque del Racing

Ataque del Racing

La afición racinguista en La Gradona

Los dos equipos con la bandera de Cantabria

Saludo entre los equipos

El Racing al ataque

El Racing al ataque

El Racing dispara a puerta

El Racing al ataque

Diaparo del Racing a puerta

La defensa del Tropezón

Jugada del Racing

Ataque del Racing

Francisco Fernández sigue el encuentro

Ataque de Koné

Ataque del Racing

Ataque del Racing

La afición racinguista en La Gradona

Vídeo del día
1.001 películas que debes ver antes de morir